
El piloto español del equipo Williams Racing, Carlos Sainz, completó una notable carrera en el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, dondehizo una gran arrancada que le sirvió para colocarse por delante incluso de los Alpine, o un Isack Hadjar que se quedó clavado en la salida. Sin embargo, en carrera la cosa cambió por culpa del mal ritmo de monoplaza, el cual no le permitió acercarse a los mejores coches de la zona media, restando los dos Haas de Oliver Bearman y Esteban Ocon como su única posibilidad real de lucha.
El madirleño se tuvo que conformar con un duodécimo puesto en Barcelona, el cual sirve como aviso a un equipo Williams que sigue necesitando dar un salto adelante más. Sainz luchó y se entregó, pero por segundo fin de semana seguido, las carencias de un coche que no nació como se esperaban siguen marcando la actualidad del piloto español. Sainz también deberá esperar al verano para ver un giro radical al momento que vive, convirtiendo en anécdota los puntos obtenidos en trazad como Miami o Canadá.
«Hemos batido a los Haas, coches que queríamos batir hoy, y nos hemos metido en la pelea con los Audi, que van muchísimo más rápido. Los Alpine, sin embargo, ya estaban en otra liga», explicaba el propio Carlos Sainz tras bajarse de su Williams en Barcelona. «Hemos hecho una buena salida. Por mi parte, buena salida y buena carrera, pero este año no hay coche para luchar por más«, indicaba el piloto madrileño para finalizar a micrófonos de DAZN F1.
El trabajo pendiente en Williams es notable a estas alturas de la temporada, contando con un monoplaza que, en circuitos como el de Montmeló, sigue mostrando muchas carencias y deficiencias. Sainz deberá seguir trabajando junto a su equipo en busca de mejorar el monoplaza para poder optar a los puntos.









