
La Fórmula 1 no ha comenzado con buen pie este nuevo reglamento de motores que se estrena en la temporada 2026. Los motores V6 turbo con una electrificación mayor a la que había hasta el momento ha provocado que la competición haya cambiado, las baterías parcialicen mucho el rendimiento de los monoplazas y los aficionados vean como esta nueva Fórmula 1 tan artificial no les atrae, en comparación a lo que vieron en el pasado.
El año pasado, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, recibió reiteradas negativas por parte de los proveedores de motor para traer de regreso a la Fórmula 1 la configuración V10 y V8, ahora utilizando combustible ecológico. Los motoristas quieren ir al rumbo de la electrificación para aprovechar sus proyectos en la categoría reina para implantarlo en sus producciones de automóviles de calle. Pero la Federación Internacional de Automovilismo quiere llevar otro rumbo. Para los fabricantes, en términos comerciales la mecánica V8 o V10 no genera interés, sin embargo, Ben Sulayem se aferra a que un V8 barato, ecológico, sencillo, ligero y con sonido de competición, es la propuesta adecuada para que la Fórmula 1 eleve su actual nivel de popularidad.
Lewis Hamilton también se ha mostrado a favor del regreso de los motores V8. El británico cree que los actuales V6 híbridos han perdido parte de la esencia de la Fórmula 1, especialmente por sonido y sensaciones. Aunque las luchas sean más intensas, considera que la categoría sigue teniendo esa gran carencia.
«Desde luego, no es algo que salga de forma natural, eso está claro. Creo que sigue siendo una sensación extraña. Reduces la potencia, abres el modo recta y, de repente, la potencia se agota a mitad de la recta y las revoluciones empiezan a bajar. No se siente como debería ser el automovilismo. El motor debería rugir a todo volumen hasta el final de recta y seguir tirando y tirando. Eso es lo que solían hacer en la época de los V8 o los V10. Simplemente tiraban y tiraban», comenta Lewis Hamilton.
«Es otro elemento de las carreras que nunca había existido antes. Creo que, en última instancia, el coche tiene un diseño fundamentalmente mejor, por lo que podemos correr, acercarnos y seguirnos de cerca, y creo que esa es la mejor parte. La parte de la potencia, en mi opinión, es menos emocionante. Los que tienen la mejor potencia, que hablen de ello. Quizá nos puedan dar algunas pistas al respecto», añade.









